Cómo cuidar tus joyas
Es importante limpiarlas periódicamente con un paño de algodón no abrasivo humedecido con jabón de pH neutro y, si es necesario, realizar un limpia profesional cada 2 o 3 años, especialmente en aquellas piezas que se usan con frecuencia. Nuestros productos no pueden someterse a pulido mecánico.
Nuestras joyas tienen un baño protector que ayuda a preservar el acabado y el color. Aun así, es importante evitar el contacto directo con jabón de pH activo, perfumes o cremas, así como bañarse con ellas en el mar o en la piscina. El cloro, la sal y otros agentes pueden desgastar estos acabados y reducir la vida útil de la pieza.
Cuando no las lleves puestas, guárdalas por separado en una bolsita de tela o en su estuche original, para evitar que se rayen o se froten entre sí.
Y si alguna vez necesitas una limpieza más profunda o asesoramiento personalizado sobre alguna pieza, estaremos encantadas de ayudarte. Contáctanos y te daremos recomendaciones adaptadas.